Durante los siete siglos que esta catedral alberga en toda su historia, el Cabildo Metropolitano siempre ha estado presente manteniendo las celebraciones y festividades como las del Corpus y la Inmaculada además de atender la devoción a la Virgen de los Reyes. Durante su construcción ha pasado por varias etapas o fases que una a una han ido aportando valiosas contribuciones al todo que supone esta impresionante Catedral.
En dimensiones es el tercer templo cristiano mayor del mundo, tras las Catedrales de San Pedro en Roma y el de San Pablo en Londres y la catedral gótica más grande de todo el mundo.